7 errores de mantenimiento que están dañando tu sistema VRF y cómo corregirlos

Técnico HVAC realizando un diagnóstico eléctrico en una unidad exterior de sistema VRF en una instalación comercial

Un sistema VRF puede atender distintas zonas de un hotel, hospital, plaza comercial, edificio corporativo o planta industrial. Sin embargo, su desempeño depende de que el mantenimiento considere el sistema completo: unidades interiores, unidades exteriores, tuberías de refrigerante, drenajes, controles, alimentación eléctrica y condiciones reales de operación.

Cuando el mantenimiento se limita a limpiar filtros o reiniciar alarmas, es posible que la causa de fondo permanezca activa. En este artículo revisamos siete errores frecuentes de mantenimiento de sistemas VRF y las acciones correctivas que conviene integrar en un programa de mantenimiento HVAC industrial.

Si necesitas evaluar el estado de tu instalación, conoce nuestro servicio de sistemas VRF/VRV, que incluye diseño, puesta en marcha, diagnóstico y mantenimiento preventivo y correctivo.

Unidad exterior de un sistema VRF instalada en la azotea de un edificio comercial

1. Limpiar los filtros y olvidar la unidad exterior

Los filtros de las unidades interiores son importantes, pero no son el único punto que requiere atención. Un error común consiste en limpiar los filtros visibles y dejar fuera de la revisión los intercambiadores de calor, ventiladores, charolas de drenaje, disipadores y conexiones de la unidad exterior.

La acumulación de suciedad en los intercambiadores puede afectar el intercambio térmico y modificar las condiciones de operación del equipo. Además, una unidad exterior con circulación de aire limitada puede presentar un desempeño irregular, alarmas o mayor exigencia durante la operación.

Cómo corregirlo

Integra en cada visita una inspección de:

  • Intercambiadores de calor de unidades exteriores.
  • Circulación de aire y obstrucciones alrededor del equipo.
  • Charola o placa inferior de drenaje.
  • Ventiladores, aspas y motores.
  • Disipadores de tarjetas electrónicas, cuando aplique.
  • Estado general de la unidad y conexiones eléctricas.

La lista de mantenimiento de Daikin para sistemas VRV incluye estos puntos, además de la revisión de filtros, flujo de aire y conexiones eléctricas. La tarea exacta debe ajustarse al fabricante y modelo instalado.

2. Usar el mismo calendario para todos los edificios

No todas las instalaciones tienen las mismas condiciones. Un sistema VRF en un hotel junto al mar, una clínica, una planta industrial o una plaza comercial puede estar expuesto a diferentes niveles de polvo, humedad, ocupación, horarios de operación y exigencia térmica.

Aplicar un calendario genérico sin considerar el entorno puede provocar que algunas tareas se realicen tarde o que otras se ejecuten sin necesidad prioritaria. También dificulta asignar recursos y justificar acciones ante operaciones o compras.

Cómo corregirlo

Construye un programa basado en el inventario real de la instalación. Registra como mínimo:

  • Marca, modelo y ubicación de cada unidad.
  • Zonas atendidas y horarios de operación.
  • Tipo de unidad interior y exterior.
  • Estado de filtros, drenajes, tuberías y controles.
  • Historial de alarmas, reparaciones y cambios de componentes.
  • Condiciones particulares del inmueble.

ASHRAE Standard 180-2018 establece un marco de inspección y mantenimiento para sistemas HVAC de edificios comerciales. Su enfoque contempla un inventario de equipos, un plan de mantenimiento, tareas definidas, frecuencias y documentación de las acciones ejecutadas. En un sistema VRF, este marco debe complementarse con el manual del fabricante.

3. Ignorar drenajes, charolas y unidades interiores

Una unidad interior puede seguir encendiendo aunque el drenaje esté parcialmente obstruido, la charola tenga suciedad o el intercambiador presente acumulación. El problema aparece después como goteo, humedad, malos olores, interrupciones o quejas de confort.

En hospitales, hoteles, restaurantes, oficinas y comercios, una fuga de agua puede afectar plafones, mobiliario, mercancía o áreas sensibles. Por eso el drenaje no debe tratarse como un punto secundario.

Técnico HVAC revisando filtros, drenaje y componentes de unidades interiores en un cuarto técnico comercial

Cómo corregirlo

Durante el mantenimiento preventivo, revisa cada unidad interior y confirma:

  • Limpieza y estado del filtro.
  • Condición del intercambiador.
  • Charola de condensados y línea de drenaje.
  • Operación de la bomba de condensados, si existe.
  • Ventilador, motor y aspas.
  • Flujo de aire y estado exterior de la unidad.
  • Señales de humedad, corrosión o contaminación.

Si el problema se repite en una misma zona, no basta con retirar el agua o destapar la línea. Es necesario revisar la causa, la instalación del drenaje, la nivelación de la unidad y las condiciones de operación.

4. Agregar refrigerante sin confirmar la causa

Ante una alarma o una pérdida de capacidad, algunas intervenciones se reducen a “poner gas”. Esta práctica puede ocultar una fuga, generar una carga incorrecta o dejar sin resolver una falla relacionada con sensores, válvulas de expansión, comunicación o flujo de aire.

El refrigerante no debe ajustarse por intuición ni únicamente por una lectura aislada. Las condiciones dependen del modelo, el refrigerante utilizado, el estado del sistema y los parámetros definidos por el fabricante.

Cómo corregirlo

Antes de intervenir el circuito, realiza un diagnóstico ordenado que considere:

  • Historial de alarmas y comportamiento del sistema.
  • Inspección visual de tuberías, uniones y aislamiento.
  • Evidencia de aceite o deterioro en conexiones.
  • Mediciones de operación con instrumentos adecuados.
  • Revisión de temperaturas, presiones y componentes según el manual.
  • Pruebas de estanqueidad y procedimientos de servicio cuando correspondan.
  • Confirmación del refrigerante especificado para el equipo.

La apertura del circuito y la manipulación de refrigerante deben quedar a cargo de personal calificado, siguiendo la documentación técnica del modelo exacto.

5. No revisar alimentación eléctrica, comunicación y controles

Los sistemas VRF dependen de la interacción entre unidades, tarjetas electrónicas, sensores, controladores y redes de comunicación. Una falla intermitente puede confundirse con un problema de refrigeración cuando en realidad existe una conexión deficiente, una alimentación inestable o una señal de control incorrecta.

Este error es frecuente cuando el mantenimiento se enfoca únicamente en limpieza mecánica.

Técnico realizando una prueba eléctrica con pinza amperimétrica en el tablero de una unidad HVAC comercial

Cómo corregirlo

Incluye una revisión documentada de:

  • Apriete y estado de conexiones eléctricas.
  • Alimentación y protecciones del equipo.
  • Cableado de comunicación entre unidades.
  • Conectores, tarjetas y señales de diagnóstico.
  • Sensores y controladores.
  • Alarmas activas e históricas.
  • Corrientes y condiciones de operación, cuando corresponda.

Las mediciones deben realizarse con procedimientos seguros y de acuerdo con la documentación del fabricante. No conviene restablecer una alarma repetidamente sin investigar por qué aparece.

6. Pasar por alto tuberías, aislamiento, vibraciones y soportes

Las tuberías de refrigerante forman parte esencial del sistema VRF. El deterioro del aislamiento, una sujeción deficiente, vibraciones, golpes o señales de fuga pueden afectar el desempeño y acelerar otros daños.

También es importante observar ruidos anormales, cambios en la vibración, corrosión y condiciones de los soportes. Estos síntomas pueden indicar una condición que requiere diagnóstico antes de que se convierta en una interrupción operativa.

Cómo corregirlo

Realiza una inspección visual y funcional de:

  • Aislamiento térmico de las líneas.
  • Uniones, derivaciones y conexiones.
  • Soportes y fijaciones.
  • Señales de aceite o fuga.
  • Vibración y ruido fuera de lo habitual.
  • Válvulas y accesos de servicio.
  • Recorridos de tubería expuestos a daño físico o condiciones ambientales.

Si se detecta una anomalía, registra su ubicación, evidencia y prioridad. La corrección debe definirse según el diagnóstico, no únicamente con una reparación superficial del aislamiento.

7. No documentar hallazgos ni cerrar las acciones correctivas

Un reporte que solo indica “equipo revisado” ofrece poca información para tomar decisiones. En instalaciones con múltiples unidades, la falta de registros impide conocer tendencias, priorizar reparaciones y comprobar si una falla quedó resuelta.

ASHRAE Standard 180 destaca la importancia de documentar las tareas de inspección, mantenimiento, deficiencias y acciones correctivas. Esta práctica también facilita la coordinación entre mantenimiento, ingeniería, operaciones, compras y proveedores.

Cómo corregirlo

Solicita reportes que incluyan:

  • Equipo y ubicación.
  • Fecha y responsable de la intervención.
  • Actividades realizadas.
  • Mediciones relevantes.
  • Alarmas o síntomas encontrados.
  • Fotografías de condiciones anormales.
  • Componentes que requieren atención.
  • Prioridad recomendada.
  • Acción correctiva y estado de cierre.
  • Recomendaciones para la siguiente visita.

Un buen programa de mantenimiento no termina con la limpieza. Termina cuando la organización conoce el estado del sistema, entiende sus prioridades y cuenta con una ruta clara para corregirlas.

Un mantenimiento VRF debe partir del diagnóstico

Los siete errores tienen un punto en común: tratar el sistema VRF como un conjunto de equipos aislados. En realidad, las unidades interiores, exteriores, tuberías, drenajes, controles y condiciones del inmueble trabajan como un sistema integrado.

En IRAACOND realizamos mantenimiento HVAC, mantenimiento correctivo, revisión del estado del sistema y diagnóstico especializado para operaciones comerciales e industriales. También podemos orientarte si tu instalación requiere aire acondicionado comercial e industrial, modernización o una evaluación de ingeniería.

Si tu operación cuenta además con chillers, puedes consultar nuestro contenido relacionado sobre mantenimiento de chillers. Para proyectos nuevos o ampliaciones, revisa nuestros servicios de ingeniería y proyectos.

Solicita una evaluación técnica de tu sistema VRF

Si observas alarmas recurrentes, pérdida de capacidad, goteos, ruido, variaciones de temperatura o un historial de mantenimiento incompleto, solicita una revisión antes de decidir una reparación.

Solicita un diagnóstico, mantenimiento preventivo o visita técnica con IRAACOND. Cuéntanos qué instalación tienes, qué está ocurriendo y qué no puede fallar. Nuestro equipo puede ayudarte a identificar causas, prioridades y acciones recomendadas para tu operación.